Algo más allá de Treptower Park, relativamente cerca de donde yo vivo, hay un parque de atracciones que debió ser construido y aprovechado durante la época de control comunista de esta parte de la ciudad. Ahora está abandonado y vallado, con las atracciones destrozadas y oxidadas. Me recuerda al del primer libro de la serie “Pesadillas” de R.L. Stine.

Pasad, pasad…

Y la noria, a la de Chernóbil.

Qué tenebroso…

Se llama Spreepark (porque está justo a la orilla del río Spree, que atraviesa Berlín). Y tiene una historia muy curiosa. Efectivamente, se construyó a finales de los años sesenta. La gente iba a divertirse y tenía cierto éxito. Después de la caída del muro se puso a dirigirlo un tal Norbert Witte. Añadió montañas rusas y atracciones acuáticas y recreó un pueblo inglés y otro del oeste americano. Al principio continuó yendo bien, pero tras la eliminación de espacio para aparcar y el establecimiento de un precio de entrada al parque aparte del que había que pagar para subirse a cada atracción la gente dejó de ir (los berlineses son más listos que los visitantes del RollerCoaster Tycoon).

La Tetera Loca. Nueve años sin servir ni una taza

En 2002 la empresa de Norbert quebró y dejó a la ciudad una deuda de varios millones de lerus. Entonces se cerró el parque. Y se abandonó. Y es fascinante. Las ruinas modernas son realmente atractivas.

Las estatuas de unos dinosaurios caídas (se pueden ver en Google Maps si buscáis “Berlin Plänterwald” y miráis un poco a la derecha de la marca)

Norbert se fue a Lima con su familia a empezar de nuevo. Se llevó allí varias atracciones para montar un parque llamado “Lunapark”.

Esta atracción nunca la había visto. Parece una montaña rusa con cabinas en vez de vagones. Óxido puro, en cualquier caso

Fracasó. Así que optó por un peligroso negocio local.

La montaña rusa debió estar muy chula, porque da vueltas por todo el parque

Empaquetó 180kg de cocaína en la atracción La Alfombra Mágica y la envió a Alemania “para que la repararan”.

Cisnes de plástico de una antigua atracción acuática. No queda nada sobre lo que flotar

Un compinche suyo resultó ser un policía infiltrado. A él le pillaron en Alemania. A un hijo suyo, en Perú.

Un caballo monorraíl. Primo lejano de este

Su hijo fue sentenciado a 20 años de cárcel por tráfico de drogas tras un par de años en prisión provisional.

Túnel de la montaña rusa, ejemplo indiscutible del conocido estilo artístico chavacanoferial

A Norbert sólo le cayeron unos pocos años de cárcel. Ya salió. Hoy vive en una caravana dentro del parque, como un fantasma.

He encontrado… ¡La Perla Negra! ¡Arrrrr!

Es curioso que las atracciones, a pesar de llevar casi diez años abandonadas, aún funcionan. Nadie lo diría al verlas. Al parecer el tío a veces reúne un grupo de gente y cobra a cada uno 15€ por visitar el parque.

Esto no parece seguro en absoluto…

Qué cosas…