Si os venís alguna vez a vivir una temporada a Alemania, no abráis la puerta si no esperáis a nadie. Y que vuestros compañeros de piso tampoco lo hagan.

¿Quién hay ahí?

En Alemania, la televisión pública la pagan todos los residentes con aparatos capaces de reproducirla. Es decir, todo el mundo, porque desde que tengas un dispositivo capaz de conectarse a Internet ya puedes visitar las páginas de las cadenas públicas y ver la programación que ofrecen. Da igual que no sepas suficiente alemán para entender lo que dicen. Da igual que no la veas. Tienes que pagar. ¡Pero sólo si te pillan!

… ¡Como a mí!

Hay unos empleados de la televisión pública alemana que se dedican a visitar aleatoriamente los pisos sobre los que no tienen datos. Los de las residencias estudiantiles deben ser sus favoritos porque sus residentes cambian con frecuencia. Yo llevo aquí ya cinco meses durante los que no he pagado este impuesto que me recuerda a nuestro querido e ilegal canon digital. Y el otro día llamaron a la puerta. Yo no suelo abrir nunca, pero a la tercera vez que sonó el timbre fui a ver. Y me pillaron. Me informaron de que estaba obligado a pagar si tenía un portátil 5,76€ al mes por la posibilidad de que pudiese ver televisión pública alemana a través de Internet. Send Eier

Fragmento de nuestra interesantísima conversación:


Empleado de la TV pública: […] <alemán>Además en España también tenéis un impuesto como este</alemán>.
Gori Fater: Nein.
Empleado: Ja.
Gori Fater: Nein.
Empleado: Ja.
Gori Fater: Nein!
Empleado: Ja!
Gori Fater: Nein!
Empleado: Ja!
Gori Fater: …
Empleado: …
Gori Fater: LoL.
Empleado: LoL.
Gori Fater: …
Empleado: …
Gori Fater: Nein.

Ya me tienen fichado y hoy me ha llegado la primera factura. Es ridículo. No sólo no soy capaz de entender alemán como para ver la tele por Internet (el simple concepto hace que me chirríen los circuitos cerebrales), sino que tampoco la vería si tuviese el nivel adecuado. Es más, es que no tiene sentido que graven los ordenadores; lo que debería contar es la conexión a Internet, ya que sin ella no es posible ver la tele sin hardware dedicado en tu ordenador. Además, esta ley del estado alemán (palabras del empleado) ni tiene efectos retroactivos ni se aplica a mis compañeros de piso, porque como no estaban en casa cuando vino el tío, pues no pudo tomar sus datos. Vamos, que ¡no les han pillado!. Y entonces no pagan. ¡Lógica aplastante! Qué ley más salá.

Al menos en esto somos más listos en España, donde son las cadenas privadas las que tienen que dar parte de sus beneficios de publicidad a Televisión Española. Y al pueblo se le deja en paz.

Yo no pago porque me preocupe por una buena programación. Pago porque me habéis pillado. ¡Maldita sea!