Aquí el algodón de azúcar es cónico.

Parece un sombrero de gnomo

Aquí para secarse las manos en los servicios no hay secadores, sino estos rollos de tejido extraño.

Y siempre están mojados en toda su longitud

Aquí la fruta se vende por unidades en algunos establecimientos. (Sí, ya sé que siempre se dice que en los países del norte hacen esto, pero yo lo confirmo aquí :-P)

Un plátano por medio euro. Qué clavá

Aquí aún permiten a las compañías de tabaco anunciarse en carteles.

¡Y la gente fuma muchísimo!

En clase, aquí no usan un borrador para limpiar las pizarras. Usan un paño mojado y la limpian. Y luego no se esperan a que se seque; escriben sobre mojado. Hasta el punto que en casi todas las salas hay un lavabo en un rincón. Y en las que no, los profesores se traen un cubo con agua el primer día del semestre y les dura hasta el siguiente. Supongo que luego donarán el agua a alguna facultad de farmacia para que estudien la concentración de mierda que hay en ella. O a lo mejor la donan al ejército como arma biológica. Mi profesor de Grundlagen der Elektronischen Messtechnik (Instrumentación Electrónica) últimamente tiene reparos al mojar el paño, pero de cambiar el agua del cubo nada.

Queda extrañísimo, hasta ponen unos cuantos azulejos alrededor

Parece que les faltaba espacio para construir la sala y cogieron un trozo del cuarto de baño de al lado

Aquí hay una versión del Monopoly que triunfa sobre todas las otras…

¿Se comprarán calles, o discotecas?

Además de todo lo anterior, aquí se permite comer y beber en las clases. Y casi todo el mundo lo hace. Pero no sólo tentempiés y refrescos. Aquí los alumnos se traen cervezas y comidas completas en tupper. Macarrones, salchichas con curry (especialidad berlinesa) y patatas fritas, ensaladas… Y se lo van comiendo todo mientras el profesor explica las cosas. Y también hay algún profesor que se trae su termo de café y va bebiendo conforme le apetece mientras explica. A mí personalmente me parece una falta de respeto enorme y no consigo acostumbrarme…

Supongo que los alumnos extranjeros, seguramente los de Estados Unidos, trajeron aquí esta costumbre. Con el tiempo se acabará adoptando en España también y por los pasillos de la ETSIIT se podrán ver vendedores ambulantes con sus carritos llenos de cerveza fresquita y bocatas de calamares. Pinchos y cubatas. Carne en salsa de C++. Boquerones a la Nyquist. Transformadas de Fourier de patata. Pulpo al estilo de Java. Bocadillos de bits de alta frecuencia. Deconstrucción de FPGAs glaseadas. Y sólo para los más atrevidos: cocktail de Windows y Linux.