Oh mein Gott! ¡No hablé de comida ni de bebida en la última entrada! Esto hay que solucionarlo pero ya…

Hace unos días fui al conocido Café Zapata de Oranienburgerstrasse. Es un lugar muy agradable para ir con amigos situado en la planta baja de El Corte Inglés de las Casas Okupadas.

La dependienta me pescó el acento enseguida y me atendió en español

En vez de pedir la típica birra, decidí probar a ver qué tal estaba la Berliner Weisse, una cerveza de colores del norte de Alemania que en sus principios era alucinógena.

A lo mejor no tenía ningún color especial, sino que la veían de colores tras probarla

Sabe a cerveza dulce. El color es colorante porque las dos que me tomé, roja y verde, sabían igual. No está mal… Es como tomarse un cocktail en el que la parte del alcohol la pone la cerveza.

Aún así, prefiero mi weißbier de siempre