Entré en mi habitación. La primera impresión de mi cuarto fue buena:

Más tarde me di cuenta de que estaba bastante sucia: polvorienta y con muchos bichillos muertos. Nada que no pudiese arreglar una bayeta que me compré en el Aldi que se encuentra al lado.

Por otra parte no tengo cortinas, así que si alguien de enfrente quiere espiarme le va a resultar bastante fácil. Pronto en vuestros cines, Retratos de una obsesión 2, starring Gori Fater.

La cocina estaba mucho peor. Mi compañero de comuna, un chino llamado Lee (no, no es familiar de Bruce), estaba viviendo solo y no había limpiado hacía tiempo… El vídeo habla por sí mismo:

Nota del traductor: “Basuras” = comestibles exquisitos

Y el cuarto de baño, pues tres cuartos de lo mismo… No me esperaba nada especial, pero esto está bastante por debajo de nada especial:

Mi compañero eventualmente limpió todo y ahora está mejor. De todas maneras la cocina casi no la uso. Intento comprar cosas que no haya que cocinar. Los cubiertos y cacharros comunales están tan viejos que parecen sucios así que me compré los míos propios. Y el baño no está tan mal, porque el agua sale con una fuerza que recuerda la de las mangueras que usan en las cárceles en las películas americanas, así que tardas muy poco en ducharte.

Una semana después de la primera impresión estoy contento con mi habitación y sus facilities. 🙂