Estoy haciendo muchas cosas estos días y no me da tiempo de escribir nada sobre mis experiencias en Berlín. Así que hoy os dejo con esta sabrosa entrada (que ya tenía escrita hace tiempo…):

Aquí, en el país de la chocolata, se hacen pasteles. Muchos pasteles.

En Múnich mi tía hizo un par de ellos además del de chocolate que ya os mostré en la entrada de la Comida bávara bárbara. El primero se llama zwetschgen-datschi, y tiene esta pinta:

El pastel favorito de mi tío Günter

Los zwetschgen son unos frutos que no tenemos en España. Parecen ciruelas pequeñas, pero están más ácidos.

Más tarde usó más zwetschgen y manzana para hacer este, usando el molde típico para bizcochos. A mi tía le gusta experimentar en la cocina.

Los zwetschgen parecen fresas vistos así

Elisabeth, una amiga de mi tía que me cae muy bien y que es conocida por hacer muchísimas tartas (con un follón de nata), me invitó el 29 de septiembre a tomar el conocidísimo apfelstrudel en su casa.

Se toma recién sacado del horno y con salsa de vainilla

Aunque no es un pastel, también nos sirvió una riquísima crema de calabaza, tan rica que se merece estar en esta entrada.

¿Qué es eso blanco? Pues nata, por supuesto